Los salarios vuelven a crecer en las grandes empresas

El tiempo de la contención salarial va quedando atrás en las grandes empresas (las que facturan más de 6 millones de euros), según indica el informe Ventas, empleo y salarios en las grandes empresas, publicado ayer por la Agencia Tributaria.

Después de reducciones de sueldos de cinco y siete décimas en los meses de abril y mayo respectivamente, la tasa interanual ha repuntado en junio un 1%. Es un dato tibio, pero coincide con un alza de los salarios en construcción (1,8%) y la estabilización del número de empleados en el sector en 285.000.

A un año vista, la recuperación salarial se ha notado más en los sectores de la energía y el agua y el de servicios a empresas, que han empleado a un 1,5% más de trabajadores a consecuencia del impulso recibido por la reactivación de las principales economías extranjeras, ya que las cifras de ventas en el interior todavía languidecen.

Así, los dos sectores citados arrojan un saldo positivo en los sueldos: 9,4% y 4,4% respectivamente. La otra cara de la moneda es que las ventas de ambos sectores en el interior se desplomaron un 7,8% y un 11% respectivamente.

A pesar de estos datos, las ventas globales de las grandes empresas en el mercado doméstico crecieron un 1,6% en junio respecto a la misma fecha del año anterior, arrastradas por industria (4,1%), comercio y hostelería (5,3%) y transportes y comunicaciones (4,7%). Tres sectores en los que, sin embargo, ha hecho mella la caída del empleo, destacando la industria, que pasa de 966.885 empleados en las grandes empresas a poco más de 800.000 en tan sólo un año. El desmoronamiento coincide con un aumento de los salarios brutos en un 0,8%.

El avance de la industria no ha hecho efecto en la balanza comercial, ya que mientras que las importaciones crecen al 11,5%, las exportaciones lo hacen al 11,7%. En el comercio cada vez se deja notar más el peso de los países extracomunitarios, a los que han aumentado las exportaciones un 17,3%, frente al avance un 7% de las importaciones. Un dato positivo pero que no basta para corregir el déficit exterior, frente al que no queda más salida que confiar en que la balanza de servicios salve la papeleta.

Según los datos publicados por la Agencia Tributaria, el sector del comercio y la hostelería por fin empieza a reducir los recortes de plantilla: después de un año en tasas que rondaban el -8%, ahora se moderan al –1,7%.

Dos años de crisis
– El número de grandes empresas se ha reducido de 37.561 a 30.574 en los últimos dos años de crisis.

– El número de empleados en las grandes empresas se ha reducido de 5.010.521 a 4.182.211 durante un año.

– Después que el déficit comercial cayese bajo los 4.000 millones en 2009, la moderación de la crisis vuelve a agrandarlo.

– El sector de energía y agua supera las dificultades, ya que a lo largo de este año los salarios están creciendo en tasas del 4%. Sin embargo, fue el sector que más los moderó en 2009 (1%).

– Comercio y hostelería continúan ajustando plantillas, aunque se acercan a cifras positivas (-1,7%).

Después de más de 20 meses soportando caídas de ventas cercanas al 20% en tasas interanuales, parece que el sector de la construcción se empieza a estabilizar: la reducción de junio apenas fue de un insignificante 0,5%. Una buena parte puede atribuirse al efecto de la introducción del IVA, pero hay un dato para la esperanza: la cifra de empleados en el sector por las grandes empresas apenas se redujo de 285.589 a 284.342 de mayo a junio.

Es decir, que las perspectivas de cara al futuro apenas han variado. Lo que sí ha cambiado un poco más es la retribución, que sube un 1,8% de media. El sector en su conjunto transmite buenas sensaciones, como es que el stock de viviendas construidas se haya reducido de 819.000 a 614.000 entre 2008 y 2009 o que el precio del suelo no edificado esté volviendo a levantar el vuelo.

Otro indicador del cambio de tendencia en el mercado inmobiliario es que los ritmos de venta en contratos privados, que según algunos expertos suelen anticipar las cifras de actividad, estén aumentando este año, cuando no lo hacían desde antes del año 2006.

FUENTE: Expansión
Fecha de Publiccaión: 06-08-2010

Los mayores de 55 años, a favor de retrasar la jubilación

A pesar de lo que pueda parecer a primera vista, llegados a los 65 años casi 7 de cada 10 españoles seguiría trabajando. En concreto, el 65% de las personas con edades comprendidas entre los 55 y 64 años está a favor de que exista la posibilidad de seguir ocupado por más tiempo. El porcentaje baja hasta el 60% cuando se pregunta a quienes han superado los 65 años. Esta es una de las conclusiones del estudio realizado por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso), presentado ayer por el secretario general de Política Social y Consumo, Francisco Moza.

La encuesta revela que la población española asocia ser mayor a partir de los 70 años. Por ello, hasta alcanzar esa edad se ven perfectamente capacitados para continuar ejerciendo su profesión en las mismas condiciones. Según explicó Moza, «en la actualidad, las personas mayores afirman que la vejez depende de la condición física, mientras que en 1993 se consideraban mayores a partir de los 65».

Uno de los motivos que empuja a los españoles a permanecer en el mercado laboral es que las pensiones continúan siendo la principal fuente de ingresos para más del 90% de este colectivo, por ello es fundamental que se garantice la viabilidad de este sistema en el futuro. El parecer de los expertos de la Unión Europa sugiere, en consonancia con la opinión de los españoles, que se amplíe la edad de jubilación para que el pago de las prestaciones actuales pueda mantenerse en el tiempo. En esta línea, la ley contempla actualmente la posibilidad de aumentar la pensión un 2% por cada año trabajado más allá de los 65 años, hasta alcanzar un máximo de un 10%.

Una vez que se alcanza la jubilación, ¿cómo valoran los encuestados ese cambio en su vida? Un 16% piensa que es una liberación frente a un 12% que lo percibe como un vacío. Sin embargo, la mayoría, el 55% del total, lo considera un hecho sin importancia.

Aunque se muestren indiferentes ante el cambio, el 60% de los jubilados suele iniciar distintas actividades de ocio. Salir con los amigos, hacer deporte o practicar turismo son ya ocupaciones clásicas entre los mayores. Además, la nuevas tecnologías se están afianzando como una novedosa alternativa, ya que cada vez son más las personas que se animan a aprender informática tras cesar su actividad laboral. Aún así, ver la televisión y oír la radio son todavía las actividades preferidas.

Con independencia de las preferencias individuales, es innegable que los ingresos de los que disponen los mayores limitan sustancialmente las posibilidades de ocio de este colectivo, que sólo puede dedicar 38 euros al mes de media para ello. Por ello, cada vez más gente está a favor de retrasar la jubilación. El grueso del desembolso mensual lo copa la alimentación (235 euros al mes). Le sigue la vivienda (105 euros al mes), que es algo muy valorado entre la tercera edad. De hecho, el 83% de los mayores es propietario de su casa, donde prefieren vivir aunque sea sin compañía. El porcentaje de ancianos en esta situación apenas alcanza un 16%.

Esto explica que las personas mayores se sientan mayoritariamente apoyadas y acompañadas, sobre todo por sus familiares. Un 68% de ellos tiene contacto diario con sus hijos. Así, dos de cada tres personas mayores considera su situación mejor que la de sus padres.

El estudio también destaca cómo la mayoría se siente aún con obligaciones, y cómo sólo el 15% considera que no tiene nada que hacer. Es más, la mayor parte de los encuestados cree que éstos deberían tener una mayor presencia en todos los ámbitos de la sociedad.

En la actualidad, los mayores de 65 años rondan los ocho millones, lo que supone el 16,7% de la población. Las mujeres son un 57,5% y los hombres el 42,5%.

FUENTE: Cinco Días
Fecha de Publicación: 05-08-2010

Bruselas plantea retrasar progresivamente la edad de jubilación a 70 años

La Comisión Europea se sumó ayer al debate iniciado por algunos países miembros sobre la necesidad de retrasar la edad de jubilación y aumentar la v ida laboral de los trabajadores con el fin de asegurar el sistema de pensiones a largo plazo.

En los últimos meses, varios estados miembros han retrasado la edad de jubilación y otros se han planteado hacerlo. Alemania, Países Bajos y Dinamarca han situado la edad de salida del mercado laboral en 67 años, Reino Unido en 68, mientras que en España la primera propuesta lanzada desde el Ejecutivo ha consistido en retrasarla dos años hasta los 67 años.

En un documento hecho público ayer, la Comisión Europea recalca que la esperanza de vida de la UE ha crecido de media cinco años en los últimos cincuenta años y que en los próximos cincuenta podría producirse un nuevo incremento de alrededor de 7 años.

En ese escenario, el comisario europeo de Empleo y Asuntos Sociales, Laszlo Andor, propuso ayer un retraso progresivo de la edad de jubilación hasta 2060, fecha en la que quedaría situada en 70 años. ‘Si continúan las tendencias actuales, la situación es insostenible. A menos que las personas, en la medida en que viven más tiempo, también permanezcan más tiempo en el mercado de trabajo, o bien la cuantía de las pensiones sufrirá o bien se producirá un aumento insostenible en el gasto por pensiones’, alertó.

Andor también se mostró contrario a que los estados miembros tomen decisiones en función de la presión financiera que sufran por parte de los mercados. ‘ ‘Lo ideal no es tomar medidas de emergencia como presionar para aumentar la edad de jubilación, sino poner en marcha medidas a largo plazo’.

El comisario también rechazó la tentación ‘de aplicar jubilaciones anticipadas’ que pueden tener las empresas con dificultades económicas. ‘Es una solución errónea’, subrayó Andor, quien sugirió otras alternativas como ‘fomentar la formación continua de los trabajadores para garantizar una mayor permanencia de los trabajadores en el mercado laboral’.

FUENTE: Cinco Días
Fecha de Publicación: 08-07-2010

La OCDE respalda la reforma laboral pero pide cambios en los convenios

El Gobierno presentó en junio una reforma laboral de gran calado’. La OCDE define así el polémico decreto, hoy en trámite parlamentario, en su informe Perspectivas del Empleo 2010, presentado ayer. El organismo que asesora a la treintena de países más industrializados sale al paso de las críticas de sectores empresariales españoles, que han calificado de insuficiente la reforma. Para la OCDE, ‘al aclarar los términos de despidos procedentes, el decreto debería facilitar los ajustes de trabajadores permanentes en función de la situación económica’. Precisamente, buena parte de las críticas se refieren a la indefinición de esas causas de despido, consistentes en acreditar ‘mínimamente’ ante el juez las dificultades económicas.

El decreto serviría, incluso con su redacción actual, para elevar la flexibilidad interna de las empresas, ‘facilitando la modificación de las horas de trabajo y los salarios (con respecto a los convenios colectivos) con márgenes de ajuste para las empresas con dificultades económicas’. Asimismo, ‘el futuro fondo de capitalización para trabajadores debería promover la movilidad, ya que los fondos son transferibles de una empresa a otra’.

La OCDE advierte, en todo caso, de que cambiar a empresas y trabajadores ‘puede tomar tiempo, y la complejidad de las normas laborales y la negociación colectiva no facilitan la situación’. Así, a corto plazo sólo espera una ‘leve mejora’ en la tasa de paro, que aún estará en el 18,1% a finales de 2011. Además, reclama ‘más esfuerzos para evitar el distanciamiento de los parados de larga duración con el mercado de trabajo’. El secretario general del organismo, Ángel Gurría, pidió además a los grupos políticos apoyo a la reforma en su tramitación.

El informe destaca la fuerte elasticidad del empleo respecto a la evolución del PIB español: desde su nivel más alto, en el primer trimestre de 2008, la actividad ha caído 4,5 puntos y, el empleo, 8,6. En cambio, en la zona el PIB cayó más (5,8 puntos), y el empleo sólo lo hizo en 1,6 puntos. La OCDE achaca esa sensibilidad a dos factores principales: por una parte, la sobreponderación del sector inmobiliario, ‘el mismo patrón que se observa en Irlanda y Estados Unidos’. Por la otra, la falta de flexibilidad del tiempo de trabajo y los salarios, que han servido de colchón frente a la recesión en Alemania, Corea del Sur o Noruega.

El ajuste español se ha centrado de forma unívoca en la no renovación de los contratos temporales, mientras las horas trabajadas por empleado y los salarios reales incluso han crecido.

FUENTE: Cinco Días
Fecha de Publicación: 08-07-2010

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